Portabebés Ergonómicos

Beneficios para los bebés

 

Para el bebé pequeño, sentir la proximidad de la madre es una necesidad tan básica como dormir o comer. El balanceo de su cuerpo y su olor le tranquilizan y hacen que se sienta seguro y querido. El estrecho contacto con sus padres le da confianza en sí mismo y despierta sus sentidos.

 

Se han hecho estudios que demuestran que los bebés llevados en fulares o con método canguro (en los prematuros), aumentan más peso, comen y duermen mejor que los bebés criados con cochecito.   En los estudios, todos los bebés prematuros que tuvieron contacto con sus padres por el método canguro (llevar el bebé contra la piel, dentro de la ropa o con un fular porta-bebé) pudieron salir de la incubadora mucho antes que los bebés del grupo de control, y los bebés nacidos a término aumentaban mejor de peso, dormían mejor y crecían más.



Los bebés con cólicos tienen la ventaja añadida que la posición frontal vientre contra vientre con su madre o padre beneficia enormemente su sistema digestivo todavía inmaduro, facilita el movimiento peristáltico y la expulsión de gases.


Posición correcta del bebé

Cuando nace el bebé, muchas veces su cadera aún está inmadura. No es algo preocupante sino natural.
El bebé sano tiene un bloqueo de estiramiento de pierna. En esta fase de desarrollo temprano su cuerpo es tan sabio como para instintivamente evitar lo que le puede causar daño: estirar las piernas y la columna. Debemos respetar su forma natural y no estirarlo más de la cuenta, como sucede cuando lo tumbamos boca abajo, o llevándolo en mochilas convencionales que no le permiten al bebé mantener las piernas dobladas. Durante el embarazo el feto tiene las piernas dobladas en un ángulo de más de 90 º. Esta posición es altamente beneficiosa para el desarrollo de su cadera.

El estiramiento de las piernas tiene que suceder paulatinamente, conforme con el desarrollo físico del bebé y completarse cuando el niño se pone de pie sólo. La posición idónea del bebé para estabilizar la cadera es la siguiente: La cadera y la rodilla doblada de más de 90º, y las piernas abiertas entre 90º y 140º y la espalda redondeada (posición fetal) bien apoyada. En un fular el niño se encuentra en la posición descrita.



Más beneficios...



El estrecho contacto al llevar en niño en un fular aumenta el vínculo y la comunicación con el niño: cuanto más cerca tenemos a nuestro hijo, más sabemos escuchar y entender sus necesidades, se desarrolla nuestra parte instintiva. Esta facilidad de comunicación nos ayuda a superar la sensación de impotencia e inseguridad que podemos sentir cuando no entendemos que le pasa a nuestro bebé. 
De hecho, se ha demostrado que el primer año del bebé crea la base de la relación madre e hijo para el resto de la vida. Si la madre tiene ocasión de tener el máximo contacto corporal y comunicación con su bebé, toda su actitud y sensibilidad hacía su hijo mejora notablemente.   Cuando es muy pequeño se duerme enseguida, cuando es mayor suele estar muy contento y feliz en su sitio privilegiado. El bebé en el fular llora mucho menos! 
Con el fular se puede llevar una vida bastante activa: ya no hay problemas para ir en transporte público, subir escaleras, llevar las bolsas de la compra, cocinar, tender ropa, amamantarlos en movimiento, pasear por el campo, la playa, ir de viaje.  El fular se convierte en mantita, hamaca, toldo, cambiador, y por supuesto sustituye el cochecito.

© Kunana